El niño con espina Bífida
La buena nutrición y la actividad física son importantes para los niños en edad de crecimiento. No obstante, estos hábitos pueden ser un desafío para los niños con espina bífida. Por lo tanto deberá tener en cuenta los siguientes problemas que aparecen como resultado de los malos hábitos alimenticios y la poca actividad física: • Aumento de peso
• Estreñimiento
• Osteoporosis
• Anemia
• Infecciones de las vías urinarias
• Interacciones entre los medicamentos y los nutrientes
• Úlceras por presión
• Problemas al masticar o tragar
Si su hijo tiene alguno de estos síntomas podrá controlarlos aplicando las medidas que se describen en este documento. El nutricionista de la Clínica de Espina Bífida puede ayudarlo con sus preocupaciones específicas con respecto a la nutrición.
Planifique el horario de las comidas de su familia
• Sirva las comidas en horarios establecidos a lo largo del día. Si la hora de las comidas no está organizada, los niños tienden a comer bocadillos altos en calorías durante todo el día.
• Planifique los horarios de los bocadillos. Ofrézcales frutas y verduras solas, con yogur bajo en grasa o con un aderezo para ensaladas sin grasa como acompañamiento. Ofrézcale a su hijo palomitas de maíz naturales o bajas en grasa, o bizcochos de arroz o maíz, en lugar de galletas o papas fritas. Utilice yogur helado, barras de jugo, tortas ángel o frutas en lugar de postres más sustanciosos.


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